sábado, 27 de diciembre de 2008

El aire de la tarde toca su mejilla
creyendo que el día nunca acabaría.
La tristeza de una lagrima tiñe de rojo su cara pálida
la pena de un lamento sin explicación sin salida...

Tener las respuestas, oh que bien le haría,
pero se conforma con un abrazo cada día.
Por que a algunos les cuesta tanto llorar?
mientras que otros no pueden parar de hacerlo?

La briza, si aquella briza que toca su mejilla...
hubiera querido saber pq no ríe como ayer,
hubiera preferido mejor saber que es lo que le falta y quien lo tiene para si
Le hubiera gustado saber, pq la vida es tan loca y no le deja la respuesta en su boca...

La tarde se termina, y esta personita aun se mira
en el reflejo del mar, en el cielo que llovía...
pero ya no siente esas gotas que le daban alegría...
esas gotas se confunden con sus lagrimas de melancolía.

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