sábado, 22 de agosto de 2009

Una estrella en lo alto me ilumina el camino que llevo a diario.
Una nube en mi cabeza, una tempestad hecha flaqueza
Otra noche, otro dia, mas a veces quisiera no despertar y huir despavorida

Quien fuera cangrejo y cambiar de hogar
quien fuera un lienzo y volver a pintar
crear un nuevo trabajo, pintar y manchar el trazo

quien fuera poeta y rimar tus besos con esta locura en tinieblas.
Hoy nuevamente me levanto con un lamento
un dolor, una flaqueza,
una lagrima, mi tristeza.

Siento ese mal fluir en mis venas
las ganas de estar en ese mar de estrellas
brillando y cubriendo mi cielo negro.

Otro día de lagrimas que llega en el alba
otra lagrima, otra pena
sin fundamento sin consuelo

si tan solo fuera viento y cubrir tu rostro, anhelo
si tan solo fuera un ave y echar en el vuelo esta calma fugaz

Llevo esto tan dentro de mi, que no es extraño
solo es mi alimento a diario.
El mal, la pena... siempre conmigo, siempre en tristeza

Pero en las mañanas, odio esas mañanas
donde mi cara se mancha con estas lagrimas

Pero, me queda un consuelo, tu voz oir
aunque sea de lejos
tus palabras fluir a través de un texto
y tu olor sentir a través del viento

Estoy triste, siempre estoy triste
pero siempre llegas y me devuelves el alma
siempre llegas y te vas en la mañana
y vuelve la pena a inundar mi calma.